Jean-Luc Nancy
Nancy no hace filosofía del arte, sino filosofía de las artes. La singularidad y, en sentido fuerte, la radicalidad de su pensamiento, pasa por afirmar la pluralidad originaria de las artes. Su tesis, reducida a su mínima expresión, puede enunciarse más o menos del siguiente modo: no hay el arte sino las artes, hay prácticas múltiples y heterogéneas entre sí, irreductibles las unas a las otras, singulares y plurales, mezclables, combinables o articulables. Hay, pues, varias artes, cuyos límites son a su vez móviles y mudables, límites que se mueven y se transforman en el hacer mismo, en el transcurso de las obras y a través suyo.
¿Qué es lo que, pese a todo, queda del arte, en un gesto artístico que podemos estimar o sobrecargar de significaciones y que no abre un mundo, sino más bien da simplemente cuenta de un mundo cerrado, de un mundo clausurado, de un modo justamente sin apertura? Quedan al menos dos cosas muy importantes. En primer lugar, queda el gesto, y, en segundo lugar, aunque no se sepa cuál sería la palabra más apropiada, se diría que al final del gesto queda el signo, pero un signo que ya no significa.
ÍNDICE
Prólogo: Actualidad del arte, por Daniel Alvaro
Capítulo 1: El arte hoy
Capítulo 2: Elocuentes rayas
Capítulo 3: Arte y ciudad
Capítulo 4: Arte y repetición
Capítulo 5: El arte de hacer un mundo
Sobre el autor: Jean-Luc Nancy fue un filósofo francés, considerado uno de los pensadores más influyentes de la Francia contemporánea, profesor emérito de filosofía en la Universidad Marc Bloch de Estrasburgo y colaborador de las de Berkeley y Berlín
