Humberto Hauff
A las diez y cuarenta y cinco el padre Alfredo preguntó si alguien quería decir algunas palabras y Basualdo Maldonado, después de buscar el consentimiento de los amigos con la mirada amarga , dio un paso adelante, clavó los ojos en la puerta del depósito de cadáveres, cruzó los dedos de las manos bajo el vientre , ladeó la cabeza, y dijo pausadamente: - Quizá yo no sea el indicado para hablar del profesor Francisco Cáceres, dadas las circunstancias que rodean a la muerte de cualquiera son especiales, voy a decir que el hombre que hoy despedimos aquí se va, o al menos debería irse, con la tranquilidad de haber tenido una buena vida. Más allá de lo que pudiera ocurrirle en la vida que le sobrevendrá, yo creo que en ésta cumplió con el ciclo de los seres naturales y, ¿ por qué no ?, de los seres imaginarios.
Nació, se educó, trabajó, se casó, procreó, cuidó de sus padres hasta sus últimos días como lo piden las Sagradas Escrituras. Se ufanó en varias ocasiones de lo que llegó a ser. Se rió de sí mismo muchas veces y rió de algún prójimo a veces, como lo hacemos todos; también le preocupó la muerte y se preguntó por la vida trascendental, pero la paz de espíritu de que gozaba jamás le permitió consultar a un astrólogo o un religioso para entrever su futuro. Era un buen tipo, un tipazo, tan capaz de pagar un asado para los amigos como para dar ayuda al más necesitado. Era de los que meten las manos en los bolsillos automáticamente cuando ven un niño de la calle pidiendo limosna.
Sobre el autor: Humberto Hauff nació en El Colorado, Formosa (1960) Es Profesor en Letras, Licenciado en Gestión Educativa y Magíster en Letras por la Universidad Nacional de Rosario, y se desempeña en la Universidad Nacional de Formosa.
#LiteraturaArgentina #Novela #Nea
